viernes, 27 de junio de 2014

Energía electrica

Es cualquier dispositivo capaz de producir luz por medio del flujo de una corriente eléctrica. Es la manera con la que se ilumina casi todo el mundo industrializado, usándose tanto para iluminar la noche como para disponer de luz adicional durante el día. Estas luces normalmente se alimentan de la red de suministro eléctrico, pero también pueden alimentarse de forma autónoma o local a través de baterías o generadores eléctricos para servicios de emergencia en hospitales u otros locales donde la falta de luz puede ser un grave problema, o para iluminación de puntos remotos, donde la red eléctrica no llega, siendo un ejemplo típico de esta iluminación autónoma las linternas.

La gran cantidad de luz artificial (especialmente para el alumbrado público) hace que las ciudades sean fácilmente visibles durante la noche desde el aire y el espacio. Al fenómeno de derroche de iluminación se le conoce como contaminación lumínica y causa gran preocupación entre astrónomos y grupos ecologistas.

La contaminación lumínica puede definirse como la emisión de flujo luminoso de fuentes artificiales nocturnas en intensidades, direcciones, rangos espectrales u horarios innecesarios para la realización de las actividades previstas en la zona en la que se instalan las luces.
Un ineficiente y mal diseñado alumbrado exterior, la utilización de proyectores y cañones láser, la inexistente regulación del horario de apagado de iluminaciones publicitarias, monumentales u ornamentales, etc., generan este problema cada vez más extendido. No existen estudios que hablen acerca del grado de afectación de la luz artificial sobre el hombre, aunque en ciertos casos curiosos parecen apuntar hacia una conexión entre el uso de bombillas de luz blanca y la exteriorización de mayores índices de agresividad.
La contaminación lumínica tiene como manifestación más evidente el aumento del brillo del cielo nocturno, por reflexión y difusión de la luz artificial en los gases y en las partículas del aire urbano, de forma que se disminuye la visibilidad de las estrellas y demás objetos celestes.Recientemente, se ha descubierto que el uso de luces tipo "LED" en habitaciones de niños pequeños es desaconsejable porque produce alteraciones en el sueño.6 Hay un caso de trastorno evidente: el de aquellas personas que en verano necesitan imperiosamente abrir la ventana para dormir y no pueden hacerlo si tienen la mala suerte de tener un foco luminoso frente a ella. Esto produce alteraciones en la vida social, que si no se remedian pueden llegar a ser graves. Los posibles síntomas de la falta de sueño gracias a las luces demasiado potentes son usualmente: sueño inquieto, ausencia de reposo, insomnio, cansancio y nerviosismo.
Propuestas para posibles soluciones
Es posible aplicar medidas que, manteniendo un correcto nivel de iluminación, llevarían a prevenir el problema de la contaminación lumínica como las siguientes:

  1.Iluminar exclusivamente aquellas áreas que lo necesiten, de arriba hacia abajo y sin dejar que la luz escape fuera de estas zonas

 2.Regular el apagado de iluminaciones ornamentales, monumentales y publicitarias.

    3.Prohibir los cañones de luz o láser y cualquier proyector que envíe la luz hacia el cielo

    4. Reducir el consumo en horas de menor actividad, mediante el empleo de reductores de flujo en la red pública o el apagado selectivo de luminarias. Apagar totalmente las luminarias que no sean necesarias. 


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