Se supone que uno de los aspectos fundamentales de la tecnología es entre otros aspectos dar una solución a algún problema ya sea social, cultural o de otra índole y el problema es cuando esta solución se hace tan simple y tan rápido que trae aparejado otros problemas como ser desempleo.
En época de crisis mundial y recesión económica, las empresas han optado por reducir su número de trabajadores. Pueden prescindir de la mano de obra dado que la tecnología les ha suministrado un respaldo, realizando las funciones que antes hacían sus empleados.
Hoy en día hemos visto como la tecnología ha crecido con una velocidad que en siglos anteriores jamás se habría podido imaginar, un ejemplo de esto es la robótica de la cual se empezó a hablar en Europa a principios de siglo pasado en muchas publicaciones bibliográficas. Es indudable que los robots han aportado mucho al sistema actual, ya que sin ellos sería casi imposible realizar labores a gran escala y altas velocidades para la demanda actual, pero como siempre los países que más dinero tengan para la investigación e implementación de esta tecnología serán los que sacaran provecho económico de ello, es decir, que en los países con menos recursos económicos seguirán utilizando la mano de obra con más frecuencia y aunque tengan esta tecnología, nunca estarán al nivel de los países más con más poder adquisitivo; por otro lado, los robots desplazan en cierta medida a los obreros o trabajadores, afectando así la economía, generando desempleo, por que solo podrán trabajar las personas capacitadas para maniobrar o programar estos artefactos.


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